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| Imagen de uso libre. Wikimedia Commons |
Flipped Classroom: la clase invertida, el aula al revés, la clase inversa, el aula boca abajo... Si eres docente, seguramente habrás oído hablar de este novedoso enfoque metodológico que pretende, en simples palabras, que los alumnos hagan en casa lo que ahora hacen en el colegio, y en el colegio, lo que ahora hacen en casa.
Esta definición, intencionadamente simplista y reductora, esconde sin embargo unos planteamientos innovadores y una base pedagógica que bien pudieran servir para afrontar con garantías de éxito algunos de los problemas que los docentes nos encontramos habitualmente en las aulas: desmotivación, falta de atención, incomprensión de los contenidos, alumnos que no hacen los deberes, actividades inadecuadas para las capacidades de algunos alumnos, contenidos alejados de la realidad y los intereses del alumnado, falta de trabajo colaborativo, incapacidad de los padres para ayudar a sus hijos en las tareas escolares... y, en definitiva, falta de asimilación de los contenidos y resultados académicos mediocres.
Tras haber indagado un poco sobre este tema, me voy a permitir exponeros aquí algunas de las ventajas que, a mi juicio, pueden obtenerse con la aplicación de este enfoque metodológico:
1. Convierte a los
alumnos en protagonistas de su propio aprendizaje, dándoles responsabilidades en el proceso, de modo que pasan de ser alumnos pasivos a ser alumnos activos, que trabajan, participan, plantean dudas y colaboran en equipo. Además, pueden disponer de más tiempo para resolver dudas y consolidar conocimientos en clase.
2. La flexibilidad que permite la clase invertida hace que cada alumno pueda
disponer del tiempo que necesita para trabajar y asimilar los contenidos y, por tanto, facilita atender la diversidad del aula.
3. Fomenta un
aprendizaje más profundo, perdurable y significativo, ya que el docente puede invertir más tiempo de clase a analizar, crear, evaluar y transmitir el uso práctico de los contenidos, y menos a que los alumnos recuerden, memoricen y comprendan, procesos que pueden llevar a cabo en sus casas.
4. La clase invertida
motiva a los estudiantes, hace que los alumnos vean el proceso de aprendizaje como algo divertido. Aprenden haciendo, no memorizando.
5. La flipped classroom
promueve la competencia digital de los alumnos, ya que aprovecha las posibilidades de las nuevas tecnologías móviles, permitiendo el acceso a los contenidos en cualquier momento y cualquier lugar, lo cual da una motivación añadida.
Como sucede con todas las nuevas propuestas de trabajo para el aula, este enfoque metodológico encontrará muchas reticencias en la gran mayoría de los claustros, lo cual no debe desanimar al docente que quiera embarcarse en la tarea e indagar en sus características, ventajas e inconvenientes, ya que puede aplicarlo en su propia aula de manera independiente.
Si eres uno de esos docentes, aquí dejo algunos enlaces para abrir boca:
The Flipped Classroom: una de las webs de referencia con todo lo que necesitas saber.
Herramientas para poner en marcha esta metodología
Flipped Classroom-Mente coleciva: un documento con información y vídeos interesantes.
Algunas reflexiones sobre este modelo: blog de Marta Torán.
Enlaces de interés recopilados en Scoop.it!
Propuestas de trabajo: seis útiles propuestas para trabajar Flipped Classroom el próximo curso.
Artículo de David Álvarez en E-aprendizaje.
Webinar de Raúl Santiago en eduland.es donde se recogen, en 20 minutos, las claves de una Flipped Classroom de manera visual, sencilla y práctica.